Convicción y confusión

José Ramón Bello Rodrigo es Diputado del Grupo Parlamentario Socialista de la Asamblea de Extremadura. Licenciado en historia. Arqueólogo.

Nuestra sociedad está atravesando una preocupante crisis de credibilidad. La creciente polarización, unida al ensordecedor ruido que se enfatiza a través de las redes sociales, complica la obtención de información veraz y contrastada. Así se encuentran con facilidad bulos y desinformaciones disfrazados de noticias verídicas.

En este abismo de inseguridades, un gobierno, a través de su gabinete de comunicación, construir un relato interesado que lleve a la confusión de la ciudadanía mediante una narrativa camuflada en convicción. Afortunadamente, la verdad siempre sale a la luz.

Esta semana hemos conocido un episodio más de la cruzada liberal del gobierno de la señora Guardiola en Extremadura. Una campaña que ya nos ha dejado pistas sobre su hoja de ruta

Esta semana hemos conocido un episodio más de la cruzada liberal del gobierno de la señora Guardiola en Extremadura. Una campaña que ya nos ha dejado pistas sobre su hoja de ruta. Tras el averno fiscal al que se somete a las clases medias y trabajadoras, la reducción de impuestos a una minoría privilegiada o el deterioro del bienestar de las familias extremeñas se une la paulatina degradación de nuestra educación, sanidad y dependencia.

El Diario Oficial de Extremadura (DOE), como lugar donde las políticas se hacen norma, y por ende donde la verdad aflora, publicaba esta semana una errática e injusta decisión. El gobierno del PP, sin complejos, decretaba infrafinanciar las plazas públicas de las residencias municipales privilegiando las ubicadas en residencias privadas. Concretamente, en Extremadura se aportarán 13.000 € para las plazas en residencias públicas y 26.000 € para las destinadas a centros privados.

Decisiones arbitrarias

Decisiones arbitrarias que atentan contra algo sagrado: la calidad de vida de nuestros mayores residentes en las zonas rurales. Al mismo tiempo, se tensiona la gestión de los ayuntamientos con un recorte en sus recursos que contrasta con los privilegios del sector asistencial privado. La Extremadura de la señora Guardiola cada vez es más divergente mostrándose con claridad una progresiva degradación de los servicios públicos unida a una preponderancia de lo privado. Consecuencia de ello, encontramos una región a dos velocidades, con mayores de primera y de segunda, fruto de la entrega de la gestión del SEPAD a profesionales del sector privado que con sus acciones favorecen a los de su gremio.

Cada día se nos pone de manifiesto que el gobierno extremeño no es de fiar, pese a las fotografías, los golpes de pecho y las emotivas proclamas, utilizando el DOE para certificar desigualdades e injusticias.

Frente al “si no puedes convencerles, confúndales” del PP, el PSOE de Extremadura apoyará a los ayuntamientos y representará la voz de nuestros mayores en compromiso con la igualdad de oportunidades y el refuerzo del desarrollo rural.

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