El PSOE de Extremadura ha criticado con dureza las declaraciones de la consejera Sara García sobre un posible aumento de la presión asistencial en el SES debido a la regularización de unas 3.000 personas migrantes.
Los socialistas consideran que sus palabras son indignas, alarmistas y reflejan el desgobierno que, según ellos, lidera la presidenta María Guardiola. Denuncian que se transmite una imagen distorsionada, deshumanizada y carente de rigor de las personas migrantes, generando miedo e inquietud en la ciudadanía.
Además, acusan a la Junta de intentar desviar la atención de los preocupantes datos de listas de espera sanitarias, señalando a colectivos vulnerables como responsables de problemas estructurales del sistema.
El PSOE también cuestiona que se sugiera un posible colapso del sistema por 3.000 personas, planteando dudas sobre cómo se gestionarán futuros proyectos industriales que atraerán población.
En ese sentido, mencionan iniciativas como la gigafactoría de Navalmoral de la Mata, que prevé la llegada de unas 2.500 personas, preguntándose si la sanidad en Campo Arañuelo también se vería afectada cuando estos proyectos sean una realidad.
Frente a esta visión, los socialistas defienden una postura responsable y constructiva. Subrayan que la regularización no supone nuevas llegadas, sino el reconocimiento de derechos a quienes ya viven en Extremadura, y remarcan que se trata de ciudadanos y ciudadanas que desarrollarán su proyecto de vida en la región.
Para el PSOE, estas 3.000 personas no representan un problema, sino una oportunidad, ya que contribuirán a generar riqueza, fijar población y construir más futuro para Extremadura.














