El Grupo Municipal Socialista de Plasencia, junto a vecinos y colectivos locales, ha denunciado públicamente el estado de degradación y abandono que presenta el entorno natural de El Berrocal y la zona de La Serrana tras la finalización de las obras del nuevo vial. Desde el PSOE califican la situación como un auténtico “atentado ecológico” contra uno de los espacios naturales más emblemáticos del municipio.
Según explican los socialistas, la empresa adjudicataria de las obras no solo habría dejado una infraestructura con evidentes defectos de ejecución, sino que además habría convertido este entorno natural en un vertedero de escombros y residuos de obra, con cascotes, restos de materiales de construcción y basura acumulada en plena dehesa. Esta situación supone, a su juicio, un grave incumplimiento de las normativas de protección ambiental y un claro desprecio por el patrimonio natural de la ciudad.
El Grupo Municipal Socialista recuerda que esta problemática ya fue llevada al Pleno municipal hace dos meses, donde se exigió al equipo de gobierno una actuación inmediata. Sin embargo, tras una nueva visita a la zona, denuncian que todo sigue exactamente igual, sin que se haya adoptado ninguna solución efectiva para corregir esta situación.
Ante esta realidad, el PSOE exige al Ayuntamiento de Plasencia una sanción inmediata y ejemplarizante a la empresa responsable, aplicando con todo el rigor las ordenanzas municipales y la legislación ambiental. Asimismo, reclaman la retirada inmediata de todos los escombros y la limpieza profunda del monte, de forma que El Berrocal y La Serrana recuperen su estado original. Del mismo modo, los socialistas consideran imprescindible realizar una auditoría técnica exhaustiva del nuevo vial, ante los numerosos defectos detectados en la obra, antes de que el Ayuntamiento proceda a su recepción definitiva.
Desde el Grupo Municipal Socialista han sido tajantes al señalar que “es inadmisible que el Ayuntamiento de Plasencia permita que una empresa privada destroce nuestro monte y se marche sin recoger ni un solo cascote”. En este sentido, advierten de que “nuestro monte no es un almacén de basura; es el legado que debemos proteger para las próximas generaciones y vamos a llegar hasta el final para que se haga justicia”.














