Guillermo Fernández Vara, en el Día de la Rosa, apeló por un gran pacto por la igualdad de género y “que a igual trabajo igual salario”. 
Fernández Vara ha definido al PSOE como el partido de las mujeres y los jóvenes, porque cuando el PSOE “ha ganado ha tenido su apoyo y cuando no ha sido así, “ellas nunca os han fallado porque saben de la política y de la vida, saben lo que representó la Ley de la Dependencia, ellas que han cuidado a sus hijos y luego a sus padres, y saben lo que ha significado la escuela y la sanidad públicas”.
El líder extremeño ha defendido la política de izquierdas del PSOE, “una política redistributiva, con lo público al servicio de un concepto que nos permite ser diferentes, el concepto de la igualdad, que consiste en que para todos haya la mejor sanidad y la mejor educación”.
Fernández Vara también ha recordado dos de sus propuestas: la Ley de Mínimos vitales para luchar contra la pobreza energética y el fin de los desahucios en Extremadura. “En esto voy a ser radical” – ha dicho- “llamaré a los directores de los bancos para decirles que se han acabado los desahucios en Extremadura, que la fuerza de los votos me va a permitir decirles que se han acabado los desahucios y si no por las buenas será por las leyes”. Y ha añadido que “ser extremeño significa defender estas cosas”,
Fernández Vara también ha aseverado que “no voy a permitir que en Extremadura haya ayuntamientos de izquierdas con gobiernos de derechas o un parlamento de izquierda con un gobierno de derechas» y ha concluido que “no hay alternativa al PP que no sea el PSOE, no hay alternativa a los recortes que no sean las políticas de progreso y trabajaremos para una gran mayoría socialista”. Una de las primeras cosas que haré, ha declarado, es recomponer la complicidad los ciudadanos con su gobierno” y ha acusado a Monago de ser un presidente “que ha denunciado a todo el mundo, a los sindicatos, los empresarios, la policía y a los desahuciados.













