Guillermo Fernández Vara nos ofrece un nuevo post en su blog, El Cuaderno de Guillermo. 
Me suelo preparar mi ruta, que suele ser urbana, y durante la misma aprovecho para pensar con cierta serenidad sobre la semana que ha pasado y la que viene.
Repasar lo ocurrido con una cierta perspectiva temporal me ha servido a lo largo de toda mi vida para intentar mejorar.
Hoy [por el domingo, ndr] me he encontrado con un chico de un pueblo extremeño que no cito para que no lo puedan identificar.
Extremadamente educado, en compañía de otros chicos, paseaba por delante de la Torre de Mérida. “Hombre Guillermo, qué alegría verte. ¿Podrías darme una información que necesito? He sido adicto a las drogas, ahora estoy muy bien.
Nada tengo que ver con el chico que robó para comprar heroína. Me va a salir el juicio cinco o seis años después, y van a juzgar a otra persona…”.
Si realmente estás bien, y no lo dudo por el magnífico aspecto que tienes, lo primero es que se lo demuestres al Juez con los informes correspondientes de los médicos forenses y de los equipos que te están siguiendo, lo segundo cuéntale al Juez lo mismo que me has contado a mí mirándole a los ojos y lo tercero, si te condenan, que tu abogado pida el indulto total o parcial para que la sentencia no trunque tu recuperación y tu integración a la sociedad.
Nos hemos dado los teléfonos y he continuado la ruta . Historias de la vida.













