Irene Pozas: «Sobre las y los maestros»

Irene Pozas es Portavoz, Secretaria de Educación y Nuevos Derechos del PSOE de la provincia de Cáceres.

Aunque la UNESCO declaró el 5 de octubre como el Día Mundial de los Docentes en el año 1994, cada país del mundo ha escogido su propia fecha para conmemorar la labor de las maestras y maestros.

En el caso de España, la fecha escogida fue el 27 de noviembre en honor a San José de Calasanz, sacerdote aragonés y pedagogo. España y sus santos. Nada tengo yo en contra de este sacerdote, (o sí), pero si bien hubiese que destacar a quienes nos precedieron, y tras esta preciosa vigésima edición de los Premios a la Memoria Histórica Luis Romero Solano de Juventudes Socialistas de la provincia de Cáceres, a mí me gustaría hablar de aquellas maestras y maestros que dieron su vida por llevar la educación al mundo rural a través de las Misiones Pedagógicas.

Con ese modelo educativo laico, público y mixto, y que peleó por el papel activo de la mujer en la sociedad, se creó la Institución Libre de Enseñanza (ILE). Ese modelo pedagógico dio lugar al proyecto de las Misiones Pedagógicas, en donde las maestras y maestros tuvieron que enfrentarse a la falta de recursos, tanto materiales como humanos, y en las zonas rurales, a la resistencia de la población y de las autoridades locales.

Aquellas maravillosas personas tuvieron que luchar contra el aislamiento social y cultural, la indiferencia hacia la educación y el escaso interés por las nuevas formas de enseñanza. Además, tras el golpe de Estado, sufrieron persecución, encarcelamiento, exilios forzosos, fusilamientos y asesinatos acometidos por el régimen franquista.

En un artículo de ihr.world podemos observar en datos el ensañamiento del régimen franquista con las maestras y maestros. Según los registros, los expedientes de maestros/as depurados ascienden a 562.298 registros del Ministerio de Educación, de los cuales 49.045 corresponden a expedientes de depuración y 513.253 a expedientes de titulación del Ministerio.La primera línea de defensa de la democracia siempre es la escuela.

La primera línea de defensa de la democracia siempre es la escuela.

Pues hoy me quiero parar y hacer una reflexión: hoy no es solo un día de celebración, también es un día en el que debemos reivindicar nuestra labor y contar lo que está pasando. Es un día en el que debemos exigir a las administraciones públicas la obligación de la laicidad en nuestras celebraciones y de hacer un ejercicio de memoria, que en estos días aciagos es más necesario que nunca.

A esto se suma que estamos viviendo una crisis de atención en las aulas que nos tiene completamente abrumados. Dice Leticia Dolera que estamos tolerando que las grandes empresas tecnológicas irrumpan en la vida de nuestras niñas y niños. Y es cierto que, aunque pudiéramos pensar que esto de las redes sociales es cosa de adolescentes, la realidad es que los menores de 12 años acceden cada vez antes a estas aplicaciones.

Las maestras y maestros estamos viviendo un secuestro de la capacidad de reflexión, de pensamiento y de creación de una narrativa interior propia por parte de estas grandes tecnológicas. Esa narrativa que siempre ha caracterizado a la infancia. Es importante que ellos y ellas sepan quiénes son, qué sienten, qué les pasa y qué les hace felices.

¿Y qué tiene todo esto que ver?, te preguntarás. Pues esa desafección consigo mismos, con su identidad, con la política y con la democracia tiene que ver con sus miedos. Miedos generados por las grandes tecnológicas y esas aplicaciones adictivas que deshumanizan y llevan a que muchos estén dispuestos a renunciar a su libertad si eso garantiza un supuesto progreso y estabilidad futura. Es decir, dan pie a la creación e instauración de nuevas dictaduras.

Repito: “La lectura es clara; si quieres cortar la libertad, si quieres controlar la capacidad de decisión de la sociedad, el primer ataque es a la educación.”

Por ello, hoy más que nunca, el papel que jugamos es crucial:

  • hemos de respaldar a la comunidad educativa,

  • hemos de dotarla de medios,

  • hemos de legislar para proteger a la infancia de esas grandes tecnológicas.

Es nuestro deber garantizar su bienestar.

Gracias, maestras y maestros, porque la batalla que enfrentáis en las aulas contra la desinformación, la violencia y el cuestionamiento de vuestra labor os hace más necesarios que nunca.

Por cierto, mi recomendación para este día, dos premiados:
La película El maestro que prometió el mar
El cómic El otro mundo sobre las Misiones Pedagógicas

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