José Ramón Bello Rodrigo es Diputado del Grupo Parlamentario Socialista de la Asamblea de Extremadura. Licenciado en historia. Arqueólogo.
Una de las enseñanzas de la vida es que a lo largo de la misma no solo eres responsable de lo que haces, sino de lo que no haces, de lo que no defiendes y de lo que callas. Esta filosofía requiere disponer de férreos valores. Lamentablemente, una vez más nos demuestra la señora Guardiola que, como ironizaba Groucho Marx, “si no le gustan mis principios, tengo otros”.
Con premeditación y alevosía, termina el melodrama que han venido escenificando PP y VOX a cuenta del presupuesto regional. El tercer acto de un sainete que comenzó con la presentación de unas cuentas sin acuerdo, la ruptura de las negociaciones, la estrepitosa retirada de los presupuestos el día previo de su debate y las definitivas cesiones a la extrema derecha desde su estado de minoría absoluta. Siete meses perdidos de opacas negociaciones, que con impostura e insidia, traerán consigo desigualdad fiscal, privilegios hacia los que más tienen y la enésima amenaza de derogación de la ley de memoria histórica y democrática. El obsceno manoseo de esta ley, consensuada con las víctimas, es una prueba irrefutable de la ausencia de rubor para la señora Guardiola a la hora de manosear lo que sea necesario para la consecución de sus objetivos.
A la espantada durante el último pleno de la Asamblea para negociar, sin presencia de la consejera de hacienda, este oscuro acuerdo cuyo precio desconocemos, se une la efectuada en el Consejo de Política Fiscal y Financiera. Los consejeros del PP abandonaban de manera abrupta la sesión, rechazando la quita de 1.700 millones de la deuda pública extremeña. Una reducción que beneficiará a Extremadura permitiendo disponer de más fondos para el desarrollo de proyectos e inversiones. Es decir, por dictado del PP de Madrid, se perjudica a nuestros ciudadanos y ciudadanas, dejándoles sin voz ni voto.
La señora Guardiola ha vuelto a encomendarse a la extrema derecha, donde la señora Ayuso a modo de mediadora, ha reconducido las discrepancias con VOX a través de cesiones cuyo coste lamentaremos. Una elección, premeditada y peligrosa, que nace del rechazo a las alternativas responsables ofrecidas por el PSOE de Extremadura. Frente a la opacidad de los trumpistas y negacionistas propusimos, con luz y taquígrafos, el incremento de las pensiones, la gratuidad de los comedores escolares y aulas matinales, la bonificación de las tasas de ITV o la gratuidad de las licencias de caza y pesca. Ante la carencia de escucha, talante y talento debemos advertir que, permitir una injusticia abre el camino a todas las que seguirán. Tiempo al tiempo.













