Lara Garlito: «Blanquear»

Desde mis primeros recuerdos blanquear es un verbo que me ha transmitido limpieza y luz, son muchos los fragmentos en mi memoria de los que se extrae en verano y en los que aparece, no era pintar la casa, era blanquearla; de esta manera, con los años, he ido manteniendo en el banco de las sensaciones este verbo junto al calor, el olor a limpio y de los días de renovación. Así ha permanecido intacto durante mucho tiempo hasta estos últimos meses, donde su uso y apelando a acepciones que conducen a esas sensaciones descritas lo han mezclado con aspectos sociales y políticos que solo me llevan a sentir escalofríos.

Hablo de quienes ha sido capaces de negociar y formar gobiernos con quienes se jactan de no condenar a maltratadores machistas y asesinos, con quienes se atreven a enunciar apellidos y a demonizarlos por no tener origen español, con quienes relacionan al crimen con el origen, con quienes fomentan el odio y buscan un chivo expiatorio sobre el que vomitar todas las frustraciones y horrores que en la mayoría de los casos las condujeron y provocaron ellos mismos, antes, entonces, se vestían de proclamas de recorte al débil.

¿Los partidos demócratas podemos avalar, tolerar o reforzar esto a sabiendas que rompen los pilares que sostienen una sociedad democrática? ¿Se puede ignorar o defender posiciones racistas y machistas en una sociedad libre?

¿Se puede limpiar esos comportamientos que tanto esfuerzo nos han costado combatir para eliminar desde al conjunto de la sociedad en pro de la igualdad entre la ciudadanía a través de nuestros derechos y deberes?

Sinceramente creo que no, ninguna de estas preguntas se puede responder afirmativamente desde un demócrata, pero esta es una cuestión que deben reflexionar quienes desde el centro han venido a situarse junto a la extrema derecha sin rubor, hablo del Partido Popular y hoy, en especial, Ciudadanos, quien en la Asamblea de Extremadura se ha situado más a la derecha del Partido Popular ocupando un espacio que los extremeños y extremeñas quisieron que no entrase en las instituciones.

Miro con temor hacia lo ocurrido en el Reino Unido, de las últimas noticias que proclaman un avance de la extrema derecha en Estados Unidos, miro con preocupación ante lo que comienza no reconociendo y olvidando los desastres del pasado, blanqueando el horror. Nunca, nada, permanece lejos si puedes verlo en el horizonte.

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