El Gobierno Socialista de la Junta pone mano dura, y adelanta que antes de aportar dinero habrá un informe para cerciorarse de que se cumple la Ley de Memoria Histórica. 
No se trata de un capricho, sino de cumplir la ley. En concreto el artículo 15 de la Ley de Memoria Histórica, que recoge que las administraciones públicas podrán retirar subvenciones o ayudas a los propietarios privados que conserven símbolos franquistas.
La Junta de Extremadura ha decidido que no invertirá ni un solo euro en aquellos templos religiosos que conserven símbolos en honor al dictador Francisco Franco, o que exalten a la dictadura militar.
Esta medida se adopta después de conocerse que el anterior gobierno de la Junta con Monago otorgó una subvención de 15.000 euros para la restauración del retablo de una ermita enNavaconcejo (Cáceres), pese a que el templo mantiene un escudo de la Falange española (yugo y flechas).
El templo se benefició de la subvención para el arreglo de su retablo en atención al convenio de colaboración entre el Gobierno y la Iglesia, que recoge efectivamente las restauraciones entre otros conceptos.
«Ni un caso más»
En aplicación de la normativa vigente, y tras el caso de la ermita de Cáceres, los técnicos de la Junta realizarán una visita previa, con especial seguimiento a aquellos vestigios anticonstitucionales, según ha trasladado a este diario eldirector general de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural, Francisco Pérez Urban.
La medida se trasladará a la subcomisión mixta entre la Junta y Iglesiaencargada de velar por el convenio con la Santa Sede, y allí se dejará constancia de que los símbolos antidemocráticos que reflejan la espíritu de la sublevación o exaltan al dictador no pueden permanecer allí para optar a las partidas públicas.
En el caso de la ermita de Navaconcejo y la placa falangista, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica en Extremadura presentó ante el nuevo Gobierno socialista de la Junta una reclamación, que solicitaba la retirada la subvención concedida.
El Gobierno autonómico ha informado a este diario que los servicios jurídicos emitieron un informe, ante la posibilidad de que la actuación pudiera entrar en conflicto con la Ley de Memoria Histórica. Las conclusiones han sido que la restauración del retablo del Cristo del Valle de la Ermita del Cristo ya estaba ejecutada, de manera que la única solución parecía ser la de deshacer el retablo, “y eso lógicamente nos parecía un despropósito”.













