Una cosa son los anuncios y otra la realidad. La Junta de Extremadura vuelve a desaparecer cuando la ciudadanía más la necesita.
Más allá de las fotos y los titulares, María Guardiola vuelve a no estar donde se la necesita.
Ya ocurrió con los incendios, cuando los pueblos reclamaban presencia, coordinación y recursos. Y vuelve a ocurrir ahora: ante los graves daños provocados por el último temporal, la Junta niega ayudas directas a los municipios afectados y mira hacia otro lado.
La borrasca Kristin ha dejado daños cuantiosos en infraestructuras municipales, caminos, explotaciones y servicios públicos. Hasta cuatro ayuntamientos extremeños —Cáceres, Brozas, Valdefuentes y Garrovillas de Alconétar— se plantean ya solicitar la declaración de zona catastrófica ante la magnitud de los destrozos.
Así está la provincia de Cáceres, tal y como las fotos muestran. Pero la respuesta de la presidenta de la Junta es que “no es de su competencia” ayudar.
Desde el PSOE exigimos que Guardiola se ponga del lado de los ayuntamientos y que tanto la Junta de Extremadura como la Delegación del Gobierno faciliten de manera inmediata los trámites necesarios para la declaración de zona catastrófica, a la vista del desastre ocasionado por el temporal.
Porque cuando los pueblos sufren, no vale esconderse tras el trámite ni pasar la pelota de una administración a otra. Gobernar es estar, especialmente cuando más falta hace. Y Extremadura no puede permitirse una presidenta ausente cada vez que llega una emergencia.











































