La promesa de blindar los servicios esenciales ha quedado en una sucesión de anuncios sin resultados mientras la Sierra de San Pedro continúa reclamando más atención sanitaria y educativa.
María Guardiola aseguró antes de llegar a la Presidencia de la Junta de Extremadura que blindaría los servicios esenciales para luchar contra la despoblación. En Valencia de Alcántara fue aún más allá: anunció la creación de un Centro de Alta Resolución (CAR) para dar cobertura a toda la comarca e incluso fortalecer la cooperación sanitaria con municipios portugueses. Además, defendió que solo con una sanidad y una educación de calidad sería posible fijar población en el medio rural.
Sin embargo, la realidad del territorio dista mucho de aquellas promesas.
El Centro de Alta Resolución anunciado sigue sin convertirse en una realidad para la Sierra de San Pedro, una reivindicación histórica que continúa sin respuesta. A ello se suma la falta de mejoras sanitarias que la comarca lleva años reclamando.
En materia educativa, las promesas de fortalecer los servicios públicos también contrastan con las decisiones adoptadas. Mientras se hablaba de una educación de calidad como herramienta para combatir la despoblación, la oferta de Formación Profesional en Valencia de Alcántara se ha visto reducida con el cierre de ciclos formativos, una medida que ha generado preocupación entre la comunidad educativa y las familias del municipio.
Para muchos vecinos, el balance resulta evidente: promesas de más sanidad y más educación frente a una realidad marcada por proyectos que no llegan y servicios que no se refuerzan.
La Plataforma Ciudadana por un Hospital en la Sierra de San Pedro ha vuelto a recordar estos compromisos mediante una campaña en la que reclama que cesen los anuncios y comiencen las actuaciones concretas. Su mensaje es claro: la comarca no necesita más fotografías ni nuevos compromisos; necesita hechos.
Valencia de Alcántara y la Sierra de San Pedro reclaman lo mismo que reclamaban antes de las elecciones: una sanidad digna, oportunidades educativas suficientes y el cumplimiento de los compromisos adquiridos con un territorio que sigue esperando respuestas.













