El día 30 de septiembre se lleva a pleno la aprobación de la Cuenta General de 2020. Los datos son los siguientes:
– Remanente de Tesorería: – 2.506.647,96 €
– Capacidad/Necesidad de financiación: – 6.250.126,87 €
– Límite de la regla de gasto: – 3.862.236,37 €
– Coeficiente de endeudamiento: 132,08 %
– Ahorro neto en la liquidación: – 3.268.136,70 €
– Período medio de pago a proveedores: 109,65 días.
Por lo tanto:
– Remanente de tesorería negativo
– No cumple con el objetivo de estabilidad presupuestaria
– No cumple con la regla del gasto
– El coeficiente de endeudamiento es superior al permitido
– No cumple con la ley de morosidad en cuanto al período de pago a proveedores Qué implicaciones tienen estos datos:
1.- Tener un remanente de tesorería negativo implica (según el art. 193 de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales) que el presupuesto del ejercicio siguiente habrá de aprobarse con un superávit inicial de cuantía no inferior al déficit.
Por lo tanto de los ingresos del año que viene no se pueden tocar los 2, 5 M de euros del déficit de remanente.
2.- Tener un ahorro neto negativo implica (según el art. 53 de la Ley Reguladora de las Haciendas locales) que cuando el ahorro neto sea de signo negativo, el pleno de la corporación deberá aprobar un plan de saneamiento financiero a realizar en un plazo no superior a 3 años, en el que se adopten medidas de gestión, tributarias, financieras y presupuestarias que permitan como mínimo ajustar a cero el ahorro neto negativo.
Por lo tanto, en los próximos tres años habrá que detraer en cada uno de los años un tercio de la cantidad negativa del ahorro neto, o sea, algo más de 1 M de euros.
Esto hace que el presupuesto del próximo año ya nazca con un importe comprometido, que no se puede tocar de algo más de 3,5 M €
Este hecho, sumado al pago de la deuda financiera, más los intereses de las huertas, más el pago del principal de la deuda de las huertas harán que este ayuntamiento este atado de pies y manos presupuestariamente.
¿Y por qué se ha producido esto?
Según el concejal de hacienda es culpa de la pandemia.
Nada más lejos de la realidad.
Y este grupo municipal socialista considera que utilizar la tragedia de la pandemia para tapar la mala gestión de la economía de este ayuntamiento es triste y lamentable.
La realidad es que la confección de los presupuestos fue un desastre y se aprobaron unos presupuestos inflados en 8 Millones de euros.
Algunos datos:
– Presupuestaron 2.071.967,29 en venta de solares y no se vendió nada – Presupuestaron 3.300.000 euros en impuesto sobre construcciones y solo recaudaron 211.000 €, un déficit de 3.042.529 €
– Presupuestaron 1.535.706 € en aprovechamientos urbanísticos y recaudaron 0 – Servicio de recogida de basura, recaudaron 712.000 € menos de lo presupuestado – Servicio abastecimiento de agua, recaudaron 462.967 € menos de lo presupuestado
– Servicio de alcantarillado, recaudaron 158.000 € menos de lo presupuestado. Podríamos seguir, pero solo con estas desviaciones ya suman 8 M de € de más. Esa es la razón y no otra.
Porque los gastos de la pandemia se realizaron con cargo a partidas que no se iban a utilizar (festejos, fiestas, conciertos, etc…)
Desde 2018 este ayuntamiento está incumpliendo las leyes presupuestarias que determina Hacienda, de manera reiterada.
Este Grupo Municipal Socialista quiere dar a conocer estos números y denunciar que este ayuntamiento está a un paso de la quiebra.
Una quiebra que afectará a todos los ciudadanos de Plasencia
Una quiebra que tendrá un único responsable y es el gobierno del Partido Popular al mando de Fernando Pizarro y su concejal de hacienda.
Alfredo Moreno
Portavoz del Grupo Municipal Socialista de Plasencia













