El Partido Popular y VOX han votado este martes en contra de un paquete de medidas sociales y económicas fundamentales que beneficiaban directamente a la ciudadanía extremeña, afectando a pensionistas, autónomos, familias vulnerables y a la financiación de los ayuntamientos y de la Comunidad Autónoma.
Entre las medidas rechazadas se encuentra la subida del 2,7 % de las pensiones, que habría beneficiado a 240.000 pensionistas en Extremadura, garantizando el mantenimiento del poder adquisitivo frente al aumento del coste de la vida.
También han votado en contra de congelar la cuota de los autónomos en 2026, una medida que daba estabilidad y certidumbre a 80.000 trabajadores y trabajadoras autónomas de la región, evitando un nuevo incremento de costes.
PP y VOX se han opuesto además a las entregas a cuenta para comunidades autónomas y ayuntamientos, que en el caso de Extremadura suponían 4.500 millones de euros, una cifra récord de financiación destinada a sostener servicios públicos esenciales como la sanidad, la educación o la atención social.
El voto en contra alcanza igualmente al bono eléctrico, del que se benefician miles de familias extremeñas; a las medidas para evitar desahucios, orientadas a proteger a hogares en situación de vulnerabilidad; así como a las ayudas al coche eléctrico y a la eficiencia energética, claves para avanzar en la transición ecológica, el ahorro energético y la modernización del tejido productivo.
Desde el PSOE se subraya que estas decisiones tienen consecuencias directas sobre la vida cotidiana de la ciudadanía y se resume en un mensaje claro: cuando PP y VOX votan en contra de estas medidas, votan en contra de Extremadura y de su futuro.














