Santos Jorna: «ERTE»

Expediente regulación temporal de empleo.

El paro ha bajado en 12.200 personas en 2020 en Extremadura, lo que supone un 10,42 por ciento menos que en el año 2019, según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).Asimismo, en la comunidad extremeña se ha registrado un incremento de 5.500 trabajadores en la ocupación, lo que representa un 1,44 por ciento más en comparación con el mismo último trimestre del año anterior 2019.

Que en Extremadura desde que comenzó la pandemia, tengamos a unos 50.000 trabajadores que afortunadamente no hayan perdido su puesto de trabajo, y que más de 11.000 empresas no hayan echado el cierre a su negocio, tiene una razón de ser, se llaman LOS ERTES. Sin dudas una acertada apuesta de los gobiernos socialistas para garantizar el bienestar de miles de familias, para que no fuera aún mas duras las consecuencias de la crisis que estamos viviendo.

Lo que llevamos de siglo XXI hemos tenido que sufrir dos dramáticas crisis económicas, provocadas por causas diferentes, pero con resultados en varios sectores muy negativos en ambas, en el ámbito de la economía, en el mantenimiento de empresas y en el daño al mercado laboral.

En el año 2008, comenzó una crisis económica en todo el mundo, provocada por un mercado financiero absolutamente insostenible, que quebró, a lo que en nuestro país se le unió una burbuja inmobiliaria que explotó en las mismas fechas. El resultado miles de empresas cerradas, y un millón de personas que se quedaron sin trabajo solo en muy pocos meses. El pasado año 2020 comenzó una crisis sanitaria mundial, que además del coste irrecuperable en víctimas mortales y enfermos, se le ha unido otra grave crisis económica con otra vez un efecto grave en empresas y empleos. En el año 2008 en apenas 11 meses se destruyeron más de un millón de empleos.

La gestión política de las causas consecuencias económicas y sociales de la crisis del 2008 en nuestro país le correspondió a un gobierno del Partido Popular, la gestión de esas mismas consecuencias en la crisis del coronavirus del año 2020.-2021, le está correspondiendo a un gobierno del Psoe. En esta última gestión, que todavía hoy esta desarrollándose, ha sido fundamental la creación de un “escudo social” que sirviera para paliar o erradicar algunas de las peores consecuencias económicas y sociales de la dramática crisis sanitaria provocada por la Covid-19.

Desde que se comenzó la crisis los gobiernos socialistas e España, en Extremadura, la Diputación Provincial de Cáceres, y los ayuntamientos de nuestra provincia, han hecho un enorme esfuerzo por generar barreras que pudieran contener, en todo lo que se pudiera la perdida de empleo en nuestros municipios. Una de las herramientas que más se ha usado tras ser regulada hasta en 3 ocasiones por el Gobierno de España han sido los ERTES. El ultimo decreto aprobado este mismo mes de enero del 2021, que prorroga y extiende el “escudo social” frente a las consecuencias de la pandemia, de los Ertes, hasta el 31 de mayo, incluyendo además en ese decreto las ayudas de “paro” para los autónomos y la prórroga del contrato de alquiler, todas ellas medidas sociales de importante alcance

Y algo muy importante todas estas regulaciones, han contado con la concertación y el consenso en la negociación social, en los que en unos momentos tan delicados se hace casi imprescindible, por lo que tanto el Ministerio de trabajo y el de Seguridad Social, han podido negociar y a acordar con éxito la aplicación de la figura de los Ertes, junto a los sindicatos y los representantes de los empresarios españoles. Otra forma de hacer política, como digo que se hace mas necesaria que nunca en momento como los actuales.

Por cierto, en este último macro decreto laboral del mes de enero además de la ampliación y prorroga de los Ertes, ayudas a autónomos y alquiler de viviendas, se aprobó igualmente la revalorización de las pensiones, del 0,9 % y del 1,8% para las pensiones no contributivas para este 2021. En relación con los autónomos igualmente se aprueba otra prórroga de las ayudas por cese de actividad acordada con los colectivos de autónomos ATA, UPTA y UATAE. La Seguridad Social amplía a partir de febrero el acceso a las también llamadas ayudas de ‘paro’ para los autónomos creadas debido a la pandemia, que se extenderán también hasta el 31 de mayo. Fuera de las ayudas, el Gobierno suspende durante este periodo la subida de la cuota a la Seguridad Social que se aplicaba a partir de este enero, por el acuerdo para elevar progresivamente algunos tipos de cotización y, de igual manera, la protección social ligada a estos.

En relación a los Ertes Covid basados en causas Económicas, Técnicas, Organizativas y de Producción (ETOP) se podrán seguir beneficiando tanto de la simplificación de trámites como de la posibilidad, inexistente en su regulación ordinaria, de tramitar una prórroga presentando ante la autoridad laboral un acuerdo en tal sentido con la representación unitaria o sindical.

Se mantiene, asimismo, el compromiso de mantenimiento del empleo. Esto implica el compromiso de la empresa al mantenimiento del empleo durante otro nuevo periodo de 6 meses de duración, una vez concluida la aplicación del ERTE sobre ese trabajador

En concreto los Ertes Covid basados en causas Económicas, Técnicas, Organizativas y de Producción (ETOP) se podrán seguir beneficiando tanto de la simplificación de trámites como de la posibilidad, inexistente en su regulación ordinaria, de tramitar una prórroga presentando ante la autoridad laboral un acuerdo en tal sentido con la representación unitaria o sindical.

El Expediente Temporal de Regulación de Empleo es una autorización temporal para una compañía mediante la que puede suspender uno o varios contratos de trabajo durante un tiempo determinado. Es decir, para que prescinda durante un periodo de tiempo de sus empleados quedando exenta de pagarles. Así, las personas afectadas por un ERTE continúan vinculadas a la empresa, pero, con carácter general, no cobran, no generan derecho a pagas extra ni vacaciones durante el tiempo que permanecen fuera de su puesto de trabajo.

El ERTE está contemplado en el Artículo 47 de la Ley del Estatuto de los Trabajadores bajo la nomenclatura ‘Suspensión del contrato o reducción de jornada por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción o derivadas de fuerza mayor’ 

Las cifras de los Ertes en toda esta maldita Pandemia, son muy significativos del papel que han jugado, de la función que siguen teniendo en la barrera protectora frente al paro, el cierre de empresas y la destrucción de empleos. Cifras que tienen detrás la historia de miles de personas, de familias extremeñas y de la provincia cacereña, que quieren mantener vivos sus negocios, y que quieren seguir trabajando en sus actuales puestos de trabajo. 

Con cifras a cierre de año 2020 hay cerca de 756.000 trabajadores en ERTE, un paraguas que en el peor momento de la crisis llegó a amparar a más de 3,4 millones de empleados. «En el momento más agudo de la pandemia tuvimos 3.600.000 trabajadores protegidos. Luego los trabajadores fueron volviendo al mercado de trabajo y desde octubre hemos estabilizado los trabajadores en ERTES en unos 700.000 trabajadores. Este esquema ha supuesto el mantenimiento del empleo.

En Extremadura las cifras también son muy importantes, llegando a ser trabajadores beneficiarios de Ertes en toda la región en este tiempo unas 50.000 personas, y más de 11.000 el número de empresas que se han acogido a los mismos.

La gestión de esta crisis, dista mucho de ser ni siquiera parecida a la gestión que realizaron los gobiernos de la derecha durante la crisis del 2008, los datos de la pérdida de empleos y empresas lo manifiestan de forma meridianamente clara. Por todo ello es tan importante que las políticas que se realicen tanto en épocas de crisis como en las que no, vayan en la dirección de garantizar un estado social fuerte, un sector público potente capaz de garantizar derechos, que posibilite el menor daño posible en nuestro sector productivo y en nuestro mercado de trabajo. Las crisis ponen de manifiesto la fragilidad en la que vivimos diariamente, y que solo un estado fuerte puede garantizar que cuando ciertos hilos se rompen, ciertos pilares se derrumban, existirá una red pública que permitirá que mucha gente, especialmente las mas débiles, pequeñas empresas, autónomos, trabajadores por cuenta ajena, no caigan en el abismo de la quiebra o el desempleo. Que el año 2020 terminara no solo con destrucción de empleo en Extremadura, sino que todo lo contrario, que el paro bajara en 12.200 tiene mucho que ver con un Gobierno socialista en España, en la Junta de Extremadura, en la Diputación de Cáceres y de Badajoz, y en la mayoría de los ayuntamiento de Extremadura. Un esfuerzo titánico de esas instituciones para que una crisis sanitaria, de la más grave que hemos padecido, no se llevase además de la salud, el empleo de miles de extremeños y extremeñas. 

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