Fuente de energía producida de manera sostenible de una molécula de agua.
El hidrógeno es el elemento químico más abundante del planeta, pero no se encuentra disponible como molécula en ningún yacimiento. Hay que obtenerlo de otras fuentes, la principal el agua, h2O, y si en ese proceso de obtención se utilizan solo energía renovable, se habla de hidrógeno VERDE, una fuente de energía ya no solo de futuro, si no cada vez más de presente. Mientras que las energías limpias como la solar o la eólica son intermitentes, funcionan cuando hay sol o viento, el hidrógeno tiene la ventaja de poder almacenar y distribuir energía. Por ello es hoy necesario, seguir investigando todas las potencialidades del mismo junto a otras fuentes de energía sostenibles, y por eso se están planificando la creación de centros en el Mundo, Europa y España que nos avancen en el camino hacia un planeta más descarbonizado, con energías más limpias y generando riqueza y empleos más verdes. Uno de esos centros estará en nuestra capital de provincia, en Cáceres.
La ciudad de Cáceres, nuestra provincia y toda Extremadura, se va a colocar en el mapa de la vanguardia en innovación e investigación de España y de la Unión Europea, en uno de los sectores estratégicos para el desarrollo en los próximos años, el Energético. Todo ello va a ser posible gracias al proyecto de construir y poner en funcionamiento en la capital de la provincia cacereña el Centro Nacional de Investigación y Almacenamiento de Energía (CNIAE). Se trata de un centro de referencia promovido por el Gobierno de España con una inversión prevista de unos 70 millones de euros, y con la colaboración de la Junta de Extremadura, la Diputación de Cáceres, el Ayuntamiento cacereño y la Universidad extremeña.
El centro con toda probabilidad se instalará en unas 35 hectáreas que la Diputación Provincial de Cáceres dispone en la finca el Cuartillo, y va a suponer un respaldo de primera magnitud para una ciudad que apuesta por convertirse en referente de sistemas sostenibles de generación de riqueza y empleo, alejándose cada vez más de otros proyectos de extracción de minerales, como las minas a cielo abierto, para la obtención de litio o cesio, que supondría una clara contradicción con una ciudad que quiere seguir siendo patrimonio de la Humanidad, ciudad de la salud, o simplemente una ciudad sostenible, tanto en lo económico, lo social y lo medioambiental. El equipo de gobierno socialista del Ayuntamiento cacereño, encabezado por su alcalde ya han manifestado hasta la saciedad que quieren una ciudad sostenible y en ella no cabe un proyecto como el de una mina a cielo abierto en plena sierra cacereña.
Y es que es tanto como hablar de pasado o de futuro, de formas contaminantes de obtener recursos o de formas sostenibles, para ir avanzando hacia una transición ecológica en todos los sectores productivos, incluido uno estratégico y clave para el desarrollo de nuestras sociedades como es el energético.
El proyecto del CNIAE cacereño lleva ya dos años impulsándose desde el Ministerio de Ciencia e Innovación, y entre otras cosas se pretende que las grandes empresas energéticas puedan acelerar con la ayuda de la ciencia, los procesos de obtención y producción de energías renovables, que permitan continuar y acelerar igualmente la progresiva descarbonización del planeta.
El CNIAE a través de las investigaciones realizadas por expertos de universidades de España y Europa, estudiarán los diferentes tipos de almacenamiento energético, como el hidrógeno, las baterías, los supercondensadores o el almacenamiento térmico tanto el frio como el calor. Se pretende además que no solo sea un centro de investigación, si no que pueda suponer el germen de un polo tecnológico para que muchas empresas puedan interesarse por situarse en Cáceres o su provincia. Ello igualmente producirá que empiecen a crearse y moldearse nuevos perfiles profesionales, para futuros empleos y trabajadores que tenemos que ir formando desde ya en estrecha colaboración entre todas las administraciones.
Uno de esos nuevos sectores profesionales que sean capaces de generar riqueza y empleos sostenibles, será el sector del Hidrógeno verde, toda una energía renovable, de la que deberemos aprender y usar para convertirnos en uno de sus exponentes en España y Europa. Su desarrollo supondrá la creación de cadenas de valor innovadoras, promoverá el conocimiento tecnológico y la generación de empleo sostenible, contribuyendo a impulsar y reactivar una economía verde de alto valor añadido.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto demográfico ya ha aprobado la hoja de ruta del hidrógeno en nuestro país que quiere convertirlo en una de las palancas de reactivación económica ligadas a la transición energética, junto a otros ámbitos como el despliegue renovable, la movilidad sostenible y conectada o la rehabilitación energética de edificios.
Se abren nuevas oportunidades de generación de empleo sostenible y de actividad económica en numerosos ámbitos y hay que destacar igualmente su papel en el desarrollo de redes inteligentes y, especialmente, para almacenar energía renovable a gran escala y de manera estacional, aportando convertirlo en al sistema. Este despliegue se hará en línea con la Estrategia de Almacenamiento, donde Cáceres y su CENIAE, pueden jugar un papel destacado.
Los automóviles con motores impulsados con hidrógeno ya son una realidad, autobuses, trenes, turbinas industriales, estufas, ya están funcionando con hidrógeno. Desde la ciudad de Cáceres comenzaremos a trabajar por ser protagonistas de esta Revolución energética del hidrógeno y otras fuentes renovables, ningún municipio de la provincia deberá ser ajeno a esta nueva realidad, a esta forma de generar riqueza y empleo sostenible, debemos preparar a nuestras economías locales, para al igual que lo va a estar la ciudad de Cáceres, estemos abiertos y preparados para todas las oportunidades que un nuevo sistema energético regional, nacional y mundial nos ofrece para el desarrollo de nuestras comunidades rurales.













