Verde: dícese de la Economía que produce bajas emisiones de carbono, usa los recursos eficientemente y es socialmente incluyente. “Aquella economía que da lugar al mejoramiento del bienestar humano e igualdad social, mientras se reducen significativamente los riesgos ambientales y la escasez ecológica.” ( PNUMA).
El Concepto de economía verde incluye la total interdependencia de 3 vertientes de la sostenibilidad, la social, la económica y la ambiental.
Hoy la economía verde se ha situado en el epicentro de las políticas mundiales, de manera especial en Europa y en nuestro País. El pasado mes de Diciembre de 2019, la Unión Europea aprobó el Pacto Verde Europeo, como la hoja de ruta para conseguir una economía europea sostenible. Se ha convertido en la nueva estrategia de crecimiento europea, para lograr una economía que reduzca emisiones, ysuponga una respuesta al cambio climático y medioambiental.
Pero no es solo un decálogo de buenas intenciones, es sobre todo una vía para financiar económicamente proyectos nacionales, regionales y LOCALES, para ello se ha creado el llamado FONDO DE TRANSICIÓN JUSTA, con el que se movilizarán hasta 100.000 millones de euros en inversiones durante el periodo 2021-2027. Un plan cuya inversión provendrá tanto de fuentes públicas como privadas. Se calcula que cumplir los objetivos actuales en materia de clima y energía para 2030 requerirá 260.000 millones de euros en inversión anual adicional.
Pero cuando pensábamos que con dicha financiación se iba a completar la estrategia de crecimiento para los próximos años en Europa, y que serviría para implementar la de nuestro país, nuestra región, nuestros pueblos y ciudades, la pandemia de la Covid-19 ha vuelto a poner de manifiesto la verdadera importancia de una economía verde en la lucha contra los principales problemas a los que tenemos que hacer frente, cambio climático, despoblación, desempleo, enfermedades, deslocalización. Y la Unión Europea ha aprobado el Plan para la reconstrucción de Europa como herramienta de lucha contra las principales consecuencias de la pandemia, y como nueva guía económica para los próximos años, con una movilización sin precedentes de fondos, 750.000 millones de euros, 140.000 para España, 72.000 en ayudas directas, de los cuales el 37% serán para proyectos de economía verde, es decir solo España tendrá que invertir en los próximos años mas de 26.000 millones de euros en la transición ecológica de nuestra economía.
Hace dos años Mayo de 2018, la Junta de Extremadura aprobaba la Estrategia extremeña de Economía Verde y circular, denominada Extremadura 2030, con la que pretendía situar a la región en la vanguardia de un cambio en el modelo productivo, para posicionar a la comunidad como un referente de transición ecológica de la economía, que generara riqueza y empleo, en un territorio como el extremeño donde lo verde existe, pero quizás no se aprovecha lo suficientemente para el crecimiento regional. Dos años después más de 100.000 extremeños trabajan en sectores relacionados con la economía verde y circular, la Junta de Extremadura ha desarrollado más de 900 actuaciones en estos sectores con inversiones de cerca de 2000 millones de euros. Pero sobre todo nos hemos situado en la orientación correcta de por dónde deben ir nuestras economías tanto la regional como las locales, alineadas totalmente con las nuevas políticas europeas, lo peor que le puede ocurrir a un territorio es ir a contracorriente del futuro, y en esta ocasión Extremadura no solo se situó en la dirección correcta si no que se adelantó a lo que ahora ha venido para quedarse. Aunque muchos ni siquiera lo vieran ni intuyeran. Si un Gobierno regional y dos diputaciones socialistas, la Fempex, más de 140 ayuntamientos, 153 centros educativos, 170 empresas que, junto a la Universidad de Extremadura, y los agentes sociales, la Confederación regional empresarial extremeña y los sindicatos UGT y CCOO, se convirtieron en los primeros impulsores de la economía verde y circular de Extremadura.
El futuro de nuestros pueblos y ciudades debe pasar por la investigación y la innovación en sectores verdes, en un desarrollo rural sostenible, en generar riqueza y empleo en ámbitos como la energía renovable, la política del agua, de residuos, los recursos naturales, la gestión forestal, la agricultura y ganadería ecológica, nuestra dehesa, la transformación industrial sostenible, el ocio y el deporte de naturaleza, el turismo verde, la construcción y el transporte sin emisiones.













