Blanca Martín: «Extremadura»

8 Sep, 2020

Con motivo del Día de Extremadura, la Presidenta de la Asamblea y Vicesecretaria General del PSOE de la provincia de Cáceres, Blanca Martín, nos deja su reflexión.

Un poeta inglés del siglo XVIII, Edward Young, decía que la dignidad empieza donde acaba la jactancia. Si de algo carecemos las y los extremeños es, precisamente, de jactancia, si la entendemos como todo aquello que implica una declamación de falsas virtudes que no hacen más que esconder los defectos, individuales y colectivos.

Por tanto, el nosotros, es muy difícil emplearlo en términos de exactitud matemática y, por tanto, requiere de mucho cuidado en tiempos en los que las banderas excomulgan al pensamiento y la tolerancia de cualquier búsqueda de un objetivo común.

Extremadura, nuestra tierra, aquí, donde nacimos, crecimos y trabajamos, es un espacio de encuentro, una región que escapa del sufrimiento histórico y que pelea cada día por sumarse al progreso que adelanta sus decisiones a los tiempos, es decir, que construye un nuevo tiempo con sus decisiones y caminos escogidos.

Este 8 de septiembre de un año atípico y doloroso, lleno de dudas, dramas y pérdidas, nos encuentra ante retos que, como sociedad organizada, debemos afrontar y vencer. La pandemia nos ha golpeado de lleno en el corazón de la economía y en el epicentro mismo de los sentimientos.

Estamos más cerca de dejar atrás una tragedia que asola al mundo entero y en la que solamente los mezquinos han intentado anteponer su miseria a las necesidades sociales. No importa. No olvidaremos, pero Extremadura seguirá adelante contra todo lo que se oponga a un crecimiento conjunto, equitativo y constante.

Nuestro destino político lo marca la capacidad de no caernos nunca y de servir a la ciudadanía abriendo las puertas de las instituciones, aumentando el respaldo social y consustanciados en el imprescindible diálogo que la sociedad nos exige con razón.

Quiero acabar esta reflexión con lo que escribió Miguel de Unamuno:

 «Los valles deliciosos del Jerte y del Tiétar, los gastados palacios del Cáceres viejo y de Trujillo, las boscosas umbrías de la sierra de Guadalupe, los solemnes restos romanos de Mérida y Alcántara, los encinares donde la carne porcina crece y se adensa, las anchuras fecundas de Tierra de Barros y la Serena, los campanarios barrocos y las casas encaladas de Badajoz que mira hacia el Sur, ¿serán suelo y residencia de una vida colectiva en la que lo castellano viejo y lo castellano nuevo, lo andaluz y hasta un preludio de lo lusitano, confluyendo y fundiéndose entre sí, inédita y definitivamente florezcan en la Extremadura que para ser completa necesita España, la incierta y amenazada España del futuro? Con toda mi alma lo deseo.»

https://twitter.com/PSOEC/status/1303264952946483200?s=20

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