El Partido Popular de María Guardiola ha presentado una enmienda a los Presupuestos de 2026 que supone un recorte de 12 millones de euros al Programa de Colaboración Económica Municipal de Empleo, una de las principales herramientas que permite a los ayuntamientos extremeños contratar a personas desempleadas y reforzar servicios públicos esenciales.
La decisión resulta especialmente preocupante porque afecta directamente a los municipios, que utilizan este programa para generar oportunidades laborales, fijar población y atender necesidades básicas de sus vecinos y vecinas.
Con esta modificación, el programa pasaría de 52 millones de euros a poco más de 40 millones, situándose 9 millones por debajo de la dotación que tuvo en 2024, los últimos presupuestos aprobados. Es decir, menos recursos para crear empleo precisamente donde más se necesita: en el ámbito local.
El PP justifica el recorte asegurando que esos 12 millones servirán para incrementar las ayudas destinadas al mantenimiento de plantillas en los centros especiales de empleo. Nadie discute la importancia de apoyar el empleo de las personas con discapacidad, pero hacerlo enfrentando unos empleos con otros demuestra una preocupante falta de planificación y de compromiso con el conjunto del mercado laboral extremeño.
No se puede fortalecer una política pública debilitando otra que también genera empleo y oportunidades. La solución no pasa por quitar recursos a los ayuntamientos, sino por dotar adecuadamente ambas líneas de actuación.
Esta propuesta vuelve a poner de manifiesto cuál es la prioridad del Gobierno de María Guardiola: recortar inversiones que llegan directamente a los municipios y afectan al empleo de miles de extremeños y extremeñas.
Mientras los alcaldes y alcaldesas necesitan más herramientas para combatir el desempleo y ofrecer oportunidades a sus vecinos, el PP opta por reducir uno de los programas más eficaces de colaboración con las entidades locales.
Recortar el empleo municipal nunca puede presentarse como una mejora técnica. Es una decisión política. Y sus consecuencias las pagarán los pueblos y ciudades de Extremadura.













